Ya salió a la venta la Nintendo Switch

Switch, un híbrido entre consola de sobremesa y portátil, salió el viernes a la venta en 53 países con el objetivo de ser una de las plataformas de referencia entre sus potentes competidores y dejar en el olvido el deficiente desempeño de su antecesora, la Wii U.

Cientos de japoneses abordaron las grandes superficies del país asiático, uno de los primeros mercados en recibir la nueva consola, para conseguir una de las dos millones de unidades que la compañía ha puesto en venta a nivel internacional.

Switch funciona como una consola doméstica cuando se conecta al televisor mediante una base («dock»), pero también como dispositivo portátil una vez se separa de ella, lo que da la posibilidad de continuar con el juego desde el mismo punto de forma inmediata y en cualquier sitio.

Esta movilidad de Nintendo, «una característica que ninguna otra compañía ofrece ahora mismo» y un concepto con el que desde el punto de vista técnico «ha dado en el clavo», según el consultor de la industria de los videojuegos Serkan Toto.

“Nos podemos llevar la consola, que puede hacer de pantalla, o colocarle los mandos a los laterales y continuar jugando sin que la calidad del juego se ve afectada, afirmó.

Tiene una pantalla táctil de 6,2 pulgadas LCD con resolución de 1.280 por 720 píxeles. Viene con 32 GB de almacenamiento expandibles con tarjetas MicroSDXC, además opera con un procesador Nvidia Tegra. Tiene dos parlantes en la parte inferior y un puerto de 3,5 mm, para audífonos, en la parte superior.

Se le pueden insertar los Joy-Con a lado y lado. En ese caso, mide 10,2 cm de alto y 23,9 cm de largo. Si ellos, su largo es de 15,9 cm. Su grosor es de 13,9 mm (un poco más del doble del grosor de un iPhone). Pesa 297 gramos sin los Joy-Con y 398 gramos con ellos.

En la parte trasera hay un soporte que sirve para apoyar la consola sobre cualquier superficie. En la base, trae dos puertos USB 2.0, uno 3.0 y uno HDMI. Cuando la consola se inserta en la misma, la imagen tarda unos dos segundos en aparecen en el televisor. Es un proceso sencillo e intuitivo, que consigue desplegar imágenes en Full HD hasta a 60 cuadros por segundo.

La Nintendo Switch cuesta 319 euros y tiene 32GB de memoria interna, que se podrá ampliar colocando una tarjeta Micro SD externa. La transición entre portátil y sobremesa es de tan solo unos segundos y la batería se carga cuando la consola está colocada en la base. Si no se juega mientras se carga, en dos horas y media la batería está a punto para empezar a jugar.

Clara Fernández Herrerías

Periodismo gráfico y radial, Bahía Blanca.