Modelo que mide el nivel de innovación del sector de la construcción

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Si bien el sector de la construcción tiene una notable importancia económica en el estado español, también es un sector con niveles bajos de productividad e innovación, según constató el investigador de la Escuela de Ingeniería de Bilbao de la UPV/EHU Mikel Zubizarreta Irure.

Esto es debido, en gran medida, a la dificultad de controlar las condiciones, propia del sector. “Por aportar un dato, se dice que el 15% de los costes de la construcción se destina a la corrección de fallos; los días de mucho frío, por ejemplo, puede pasar que el hormigón no se endurezca debidamente, y surjan problemas”, explica el investigador. Eso conlleva que el nivel de innovación del sector también sea bajo, porque “esas condiciones dificultan la gestión de la empresa: es más fácil introducir factores innovadores en un entorno controlado”, comenta Zubizarreta. Ese bajo nivel de innovación tiene, además, consecuencias negativas: “hace que las empresas tengan más dificultades de prosperar”.

Vista la falta de modelos para medir la innovación, válidos para todo el sector de la construcción, Zubizarreta dirigió su investigación a cubrir esa carencia. Desarrolló un modelo basado en la metodología MIVES, para lo que ha analizado 40 modelos diferentes de medición del nivel innovador, y conocer los factores innovadores y los indicadores más importantes.

Posteriormente, formó un grupo con expertos españoles en el sector de la construcción, que llevó a cabo un proceso de selección de los indicadores y factores definitivos. Así, “dividimos el concepto de innovación en 5 familias o factores: estrategia-organización, cultura innovadora, recursos humanos, relación con el exterior, y producto-proceso. Y, tras esos factores, hemos definido 18 indicadores. Hemos obtenido un modelo rápido y simple, dado que la gente no tiene tiempo que perder” comenta Zubizarreta.

Al aplicar el modelo en una empresa, se obtiene un valor entre 0 y 1. Según el investigador, “esto indica en qué situación se encuentra tu empresa en términos de innovación, y te da también el valor en cada una de las familias, para saber dónde tienes tus fortalezas. Es un diagnóstico para conocer en qué situación te encuentras, teniendo en cuenta las características de tu grupo, y comparándolas con el resto de integrantes de tu grupo, así como para saber cómo estás en cada factor”.

Para que los resultados sean más precisos, separaron el sector de la construcción en tres subsectores, y posteriormente dividieron en dos cada subsector, en función del tamaño de la empresa. Por tanto, han terminado teniendo seis grupos en total. “No se puede comparar una empresa de ingeniería grande con una empresa constructora pequeña, no tiene sentido. Hemos desarrollado un modelo distinto para cada uno de los seis grupos de empresas. Así, el resultado sí es lógico, y se pueden comparar las empresas de cada grupo” relata Mikel Zubizarreta.

El resultado lo probaron en cuatro empresas, “para comprobar si se cumple todo lo que leímos en la literatura, y hemos obtenido resultados coherentes: coinciden con la encuesta anual que lleva a cabo el INE sobre la innovación en las empresas”. En la prueba, los mejores resultados los obtuvo una empresa de ingeniería, y los peores, una empresa constructora. “Es lógico, las empresas de ingeniería trabajan en el mercado internacional, y están adaptadas a ese mercado tan exigente. Además, trabajan en estudios u oficinas, y no en el exterior. Quienes trabajan a la intemperie son quienes tienen las peores condiciones. Las empresas constructoras trabajan con plazos muy estrictos de finalización de obra, y el mercado tiende a menudo a contratar el precio más barato. Por todo ello, no tienen margen de beneficio para invertir en innovación”, añade.

En ese sentido, el investigador cree que la administración pública también podría hacer su aportación, “si en las contrataciones públicas, en vez de puntuar dando importancia a los plazos, se hiciera dándosela a las soluciones innovadoras o sostenibles; así sí que habría opción de innovar. Pero mientras se continúe favoreciendo a quien realiza el trabajo más barato y más rápido, no se avanzará en este sentido”.

Esta investigación se ha realizado dentro de la tesis doctoral de Mikel Zubizarreta Irure (Zarautz, 1980), titulada Eraikuntza-sektoreko enpresen berrikuntza-maila neurtzeko modelo baten garapena (desarrollo de un modelo para medir el nivel de innovación de las empresas del sector de la construcción, y bajo la dirección de Jesús Cuadrado Rojo, profesor de la Escuela de Ingeniería de Bilbao, y Jon Iradi Arteaga, profesor de la Escuela de Ingeniería de Gipuzkoa. La tesis se ha llevado a cabo en el Departamento de Ingeniería Mecánica de la Escuela de Ingeniería de Bilbao, y ha contado con la colaboración del Eraikune Asociación Clúster de la Construcción de Euskadi. La investigación ha sido financiada en la convocatoria de 2012 para la realización de tesis doctorales en euskera de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), y la difusión de los resultado los ha financiado el grupo de investigación IT 781-13 del Gobierno Vasco.

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