La importancia de la semilla de chía

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Científicos del Conicet indagaron sobre el producto. La historia, usos y utilidades que le han dado a la chía un lugar de privilegio dentro del mundo de las semillas.

En el marco de la 1ra Jornada Nacional de Aceites y Grasas Argentinas, la Doctora en Ciencias Químicas e investigadora exterior del Conicet, Mabel Tomás, explicó los beneficios del aceite de Chía, que se destacan principalmente por ser ricos en Omega 3 y uno de los más nutritivos del mercado.

Según explicó la profesional la chía fue descartada de las tierras latinoamericanas tras la conquista española, pero era una de las dietas principales de las culturas precolombinas, ya que aporta más proteínas que el resto de los cultivos.

La Chía es una especie vegetal originaria de México y Guatemala, cuando llegaron los españoles, los campos se llenaron de los cultivos que hoy conocemos y la chía pasó a un segundo plano, aunque con el correr de los años se fue ganando un lugar en la consideración de la sociedad.

“La Chía tiene entre 19 y 23% más proteínas que el maíz y el trigo, y su aporte energético es de 500 kilo calorías por cada 100 gramos consumidos, casi 200 kcal/g más que los cereales”, aseguró Tomás.

La investigadora del Conicet sostuvo además que antes era la comida principal, pero los españoles impusieron sus cultivos y fue perdiendo terreno de a poco. “Hoy, con la moda de comer semillas volvió (muy levemente) a los campos argentinos y el consumidor percibe la semillas con buena atención, porque es promotora de sabor y de buena salud”, indicó.

Como referencia negativa de la semilla, se hace notar el problema que tiene la chía a la hora de comercializarse por su composición organoléptica, especialmente el color. “Las semillas de chía de la Argentina son 92% negras y 8% blancas. A la hora de ingerirlas sin procesamiento no hay mayor inconveniente con el color” dijo Tomás

Sin embargo, explicó que el problema llega a la hora de hacer la harina, porque es muy difícil comercializar una harina negra o en los tonos del gris”. Por último, aclaró que ya hay investigaciones genéticas que están buscando alterar el color de la semilla.

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