Inteligencia Artificial: Un bahiense entre los mejores del mundo

Soledad Reuque
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Periodista de gráfica y radio de la ciudad de Bahía Blanca. Actualmente dicta clases en el Instituto Superior en Ciencias de la Comunicación Social.
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El doctor Gerardo Simari es investigador asistente del CONICET en el Instituto de Ciencias e Ingeniería de la Computación de la Universidad Nacional del Sur. Fue reconocido como uno de los 10 científicos “a tener en cuenta” por la revista IEEE Intelligent Systems. En esta entrevista con +industrias relata la importancia de la distinción y cuál es el presente de la IA.

¿Qué significa este reconocimiento?Dr. Gerardo Simari
El premio se denomina “AI’s Ten to Watch” (en castellano, “Los 10 a tener en cuenta en Inteligencia Artificial”), y es una distinción que se realiza cada dos años. La única condición para ser nominado es haber recibido el doctorado en los últimos cinco años al momento del cierre del llamado; la selección entre los nominados la hacen los miembros de los comités editoriales de todas las revistas publicadas por el IEEE, que están formados por científicos de primer nivel de todo el mundo.

Es una distinción muy importante por su alcance a nivel mundial; en particular, para Argentina es un gran logro dado que entre los 10 no hay ningún otro latinoamericano. De cierta forma demuestra que en la Universidad Nacional del Sur y CONICET se hace investigación de nivel comparable a la que se hace en cualquier otra parte del mundo.

¿Cómo definiría el presente de los avances sobre Inteligencia Artificial?
La IA ha tenido una compleja historia de idas y venidas; desde sus comienzos en los años 50 con el trabajo de Alan Turing, los avances prácticos fueron lentos por el escaso poder de cómputo disponible; los avances teóricos fueron de todas formas importantes para sentar las bases científicas de la disciplina y que se fuera conformando una comunidad.

Para los años 80, el área había generado mucha expectativa tanto en el público como en el sector industrial, pero las condiciones no estaban dadas para un verdadero boom. Luego vino un momento de poca popularidad por las “promesas no cumplidas”, pero de todas formas la investigación científica siguió adelante. En las 2OKúltimas dos décadas se produjo un renacimiento, en parte impulsado por el poder de cómputo alcanzado y por logros tangibles como el triunfo de Deep Blue de IBM sobre el entonces campeón de ajedrez Garry Kasparov, los autos que se manejan solos, el triunfo de Watson (nuevamente de IBM) sobre el equipo humano en el juego de preguntas y respuestas “Jeopardy!” y las misiones de reconocimiento a Marte. Hace días nomás, el sistema AlphaGo (de Google) derrotó al campeón mundial de Go perdiendo sólo un partido.

Lamentablemente para la disciplina, el objetivo y las expectativas se van moviendo, y los desarrollos que alguna vez fueron logros increíbles entran en el día a día y pierden su importancia popular; un ejemplo claro de esto es el navegador GPS que todos damos por sentado desde hace años.

Creo que el avance actual de la disciplina y la tecnología subyacente es tan rápido que nos vamos a seguir maravillando – y acostumbrando – a nuevas herramientas cada año.

¿En qué se basa su trabajo actualmente?
Se centra en la intersección de dos áreas; la primera es Representación de Conocimiento y Razonamiento (KR, por sus siglas en inglés), y es la parte comúnmente llamada “simbólica” dado que busca formalizar mediante herramientas basadas en lógica los procesos que conducen a la inteligencia (o a capacidades que requieren algún nivel de inteligencia).

La segunda es Bases de Datos que, si bien a primera vista parece no tener nada que ver con IA, brinda muchas herramientas teóricas y prácticas para lograr el manejo de la información dentro de los límites de tiempo y espacio necesarios para realizar los cómputos. Más precisamente, me dedico al desarrollo de herramientas para razonar bajo incertidumbre probabilística, las OKcuales son necesarias para manejar datos incompletos, inconsistentes o inherentemente inciertos (como los pronósticos del clima, por ejemplo).

En una rama que he estado desarrollando desde hace ya unos años, explorando también aplicaciones de herramientas de KR en el dominio de ciberseguridad.

¿Cree que la sociedad es consciente de la cantidad de información que circula con las nuevas tecnologías y las aplicaciones?
De alguna manera sí, porque hay recordatorios diarios en las noticias y en la vida diaria de los riesgos que surgen de esta situación. Sin embargo, la naturalidad con la que nos manejamos con los celulares, los archivos en la nube y las redes sociales hace que perdamos la sensibilidad a la cantidad de información que estamos generando y compartiendo. Creo que hace falta un poco de concientización – sobre todo en los más jóvenes – para evitar problemas en el futuro.

¿Cuál es su opinión sobre la situación de la ciencia en el país?
Como siempre ha sucedido, en Argentina hay mucha gente con una gran capacidad intelectual, grandes oportunidades para formarse mediante las universidades públicas gratuitas, y también con muchas ganas de trabajar. Por lo tanto, en principio las condiciones están dadas para lograr grandes resultados en el ámbito científico.

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Soledad Reuque

Periodista de gráfica y radio de la ciudad de Bahía Blanca. Actualmente dicta clases en el Instituto Superior en Ciencias de la Comunicación Social.