Incremento de la producción, exportación e Importación mundial de trigo

Según datos del último informe de la Bolsa de Cereales de Bahía Blanca, durante el año pasado, el país alcanzó a comercializar 8,6 millones de toneladas de trigo, con un incremento de los embarques nacionales del 43%.

En el escenario global, los cambios fueron importantes: las exportaciones globales crecieron el 3% al pasar de 172,8 a 178 millones de toneladas, y Rusia desplazó a la Unión Europea, que lideraba el mercado en 2015, con un volumen cercano a las 29 millones de toneladas.

Las importaciones, en tanto, subieron levemente el 2% y llegaron a las 173 millones de toneladas, y Egipto e Indonesia fueron los principales demandantes del cultivo con 11,8 y 8, 8 millones de toneladas, respectivamente.

Los cambios se hicieron notar también en el plano de la producción, ya que hubo un aumento del área sembrada “como consecuencia de las nuevas políticas”, según expresó la entidad bonaerense, que remarcó además que “sobre una producción mundial de 752,7 millones toneladas de trigo (2% más que en el año 2015), Argentina con 15 millones de toneladas mantuvo esta campaña el puesto número trece dentro del ranking”. “Nuestro país experimentó un destacable incremento interanual del 43% al pasar de 10,5 a 15 millones, representando el 2% del mercado internacional”, se explayó el informe.

En el puerto de Bahía Blanca, puntualmente, los volúmenes enviados mostraron alzas significativas del orden del 160%, y concluyeron con un total de 2,67 millones de toneladas despachadas, una cifra cercana al récord de 2,87 millones de toneladas registradas en 2005, cuando se iniciaron las intervenciones en el mercado doméstico del cereal. “Las embarcaciones por el puerto local fueron más atomizadas y tuvieron como destino a 21 países. El mayor volúmen continúa dirigiéndose a Brasil, que con casi 900.000 toneladas representa el 34% del total”, detalló el relevamiento, al tiempo que destacó que en 2016 el país vecino “se llevó el 92% de las exportaciones” por esa terminal.

En este contexto, el sector se vio beneficiado por mejoras en las cotizaciones, lo que le permitió realizar mejores negocios en los mercados.

Al menos así lo consideró la Bolsa de Comercio de Rosario, que aseguró que “de un año a esta parte, el valor FOB (de exportación) del trigo cayó casi US$ 15 por tonelada, mientras que el FAS (doméstico) subió US$ 30, recortando la brecha de fobbing en el 80% al mismo tiempo que, mediante eliminación de retenciones y cuotificación de los despachos al exterior por ROEs, el productor vio mejorar su participación en la renta agrícola”.

El avance, según la BCR, se debió a la “fortaleza” de las ventas externas y el fin de las restricciones, lo que contribuyó a “cuidar la mesa de los argentinos”.

Clara Fernández Herrerías

Periodismo gráfico y radial, Bahía Blanca.